Bueno, pues no me fuí a Londres.
Gracias señores y señoras controladores aéreos. No dudo de que ustedes tengan sus razones (que las tienen), pero estoy en mi pleno derecho de decir que me han tocado las narices, muy bien tocadas.
Que sí, que me van a devolver el dinero, que me iba de vacaciones... Que ha habido otra mucha gente en peores circunstancias que las mías, o al menos más importantes. Gente que no ha podido ver a sus familias después de mucho tiempo, después de mucho ahorrar y privarse de muchas cosas; gente que no ha llegado a un último adios; gente que ha llegado tarde para un primer hola,...
Lo entiendo todo, pero ¿cómo me van a devolver ustedes la ilusión ?